Cómo manejar la rivalidad entre hermanos

Introducción

Hay muchos problemas actuales que los padres deben resolver. La rivalidad entre hermanos no es uno de ellos. Este problema es tan viejo como Cain y Abel.

La rivalidad entre hermanos es universal, y además es normal. Varias investigaciones muestran que la rivalidad entre hermanos es señal de una familia sana. La falta de rivalidad entre hermanos es un síntoma de un hogar disfuncional o un hogar donde hay mucho stress; en estos hogares los niños tienden a juntarse buscando seguridad.

Así es que si la rivalidad entre hermanos es universal y se da en hogares normales, debe tener un propósito.



Los beneficios de la rivalidad entre hermanos

Uno de los mayores beneficios de la rivalidad fraterna es que le enseña a los niños a resolver conflictos. La vida está llena de conflictos. Como adultos hemos desarrollado técnicas para resolver estos conflictos de manera efectiva y civilizada. ¿Cómo aprendimos estas técnicas? Peleando con nuestro hermano menor y discutiendo con nuestra hermana mayor.

Podemos aprender algunas técnicas discutiendo con nuestros padres, pero no es lo mismo. Con los padres uno aprende cómo tratar con la autoridad. Pero los hermanos son pares. Al aprender a relacionarnos con ellos nos preparamos para relacionarnos con nuestros amigos y parejas. Sólo se puede aprender resolución de conflictos si hay conflictos. La rivalidad entre hermanos provee un espacio seguro y supervisado para que los niños aprendan a resolver sus diferencias con otras personas.

La segunda importante que aprendemos con la rivalidad fraterna es que el mundo no es justo. Esta es una lección muy importante y muy amarga. Siempre habrá algunos a los que les irá mejor que a usted. Siempre habrá alguien que es más rico, más inteligente, que tiene hijos más educados, que tiene un matrimonio más feliz. La vida está llena de desigualdades. Puede que no nos guste, pero la mayoría de nosotros aceptamos estas desigualdades. ¿Dónde aprendimos a aceptar que las cosas no siempre se distribuyen equitativamente? Lo aprendimos de nuestros hermanos.



Cómo manejar la rivalidad entre hermanos

Ahora que sabemos qué logran los niños con la rivalidad fraterna, podemos entender de qué manera, como padres, podemos usar la relación entre nuestros hijos para ayudarlos a convertirse en adultos sanos.

Ya que el fin de la rivalidad entre hermanos es enseñarles a resolver conflictos, usted debería dejar que sus hijos resuelvan sus conflictos por sí solos. Debería dirigirlos cuando es necesario, pero la idea es que lo logren solos.



Qué debe hacer

Cree una situación donde los niños estén motivados para resolver sus diferencias. Hay veces que no podrán hacerlo, entonces usted debe darles ideas para que lleguen a un acuerdo.

Por ejemplo: Sus hijos se pelean por un juguete. Uno dice que el lo tenía primero. El otro dice que no pudo jugar con él en todo el día y ahora es su turno. ¿Quién tiene razón? Es imposible saberlo ¿Qúe puede hacer usted? Decirles que usted no sabe quién tiene razón acerca del juguete, pero que si se pelean, los dos están equivocados. Quíteles el juguete y dígales que se los dará cuando se hayan puesto de acuerdo acerca de a quién le toca jugar con él. Se sorprenderá de lo rápido que se pondrán de acuerdo.



Qué no debe hacer

No trate de averiguar quién empezó la pelea. La mayor parte de las veces no podrá hacerlo, y cualquier intento sólo servirá para empeorar las cosas.

Generalmente, la culpa es de los dos niños. Pelear con otra persona está mal. Una vez que comienza una pelea, automáticamente los dos están equivocados. La causa de la pelea es secundaria.



Qué debe vigilar

Su trabajo como padre no es resolver los problemas de sus hijos, sino enseñarles a resolverlos ellos mismos. Deben aprender a ceder y a contemporizar. Son ellos los que deben resolver y llegar a un compromiso, sin embargo hay cosas que uno debe vigilar

Asegúrese que el compromiso es razonable
No debe dejar que un niño domine a otro. Debe asegurarse que no hay coacción.

Vigile al niño que es demasiado bueno
Algunos niños evitan los conflictos por naturaleza. Ellos prefieren ceder y ser "el bueno" antes que lograr lo que desean. Si uno de sus hijos es así, usted debe vigilarlo.

No es bueno ceder constantemente. No es bueno para el niño que cede porque le enseña a convertirse en un blanco, a ser explotado. No es bueno para los otros niños porque les enseña a aprovecharse de la bondad de otros. Usted debe asegurarse de que los dos niños reciban algo.



Situaciones especiales

Niños impulsivos o inflexibles
Algunos niños tienen problemas específicos, como la impulsividad o son inflexibles. En estos casos usted deberá intervenir más seguido, aunque, cuando sea posible, es preferible que los niños resuelvan sus conflictos.

Adolescentes que pelean con los hermanos menores
Hay dos razones muy comunes por las que un niños mayor peleará con uno mucho menor. La primera es que él siente que el niño menor le fue impuesto. Los padres usamos a nuestros hijos mayores para que nos ayuden con los menores. Esto es bueno para ambos niños. Pero a veces, el mayor puede sentir que es forzado a asumir un rol para el que no está preparado. Cuando esto sucede el niño comenzará a pelear con su hermano menor.

La segunda causa es que los adolescentes son muy posesivos con sus cosas. Un niño de seis años puede no entender esto. Los adolescentes necesitan su privacidad y ponen límites con sus cosas. Esta necesidad es normal y es parte de su desarrollo. Cuando un niño menor traspasa esos límites, habrá peleas.



Trate a sus hijos equitativamente

Como mencioné antes, una de las cosas que nos enseña la rivalidad entre hermanos es que la vida no siempre es justa. Debemos tener esto en mente cuando nos relacionamos con nuestros hijos

La vida no es justa. Uste probablemente ya lo sabe. Sus hijos deben aprenderlo.

Esto no significa que usted debe discriminarlos intencionalmente. Sin embargo, no se obsesione por tratarlos exactamente igual y darles exactamente las mismas cosas. Fracasara. Lo único que conseguirá es sentirse frustrado.

Usted no puede hacer que la vida sea justa. Tampoco puede darle lo mismo a todos sus hijos. Su relación con cada niño es única. Esto no significa que no ama a sus hijos, pero cada uno tiene una relación especial con usted que es sólo suya. Usted debe asegurarse de que las discrepancias no sean extremas. Usted debe asegurarse de que cada niño recibe lo que necesita. Sin embargo, usted no es un mal padre porque no trata a cada uno de sus hijos exactamente igual.

No todos los niños se pueden criar de igual manera. Algunos niños necesitan una cantidad de tiempo y atención desproporcionadas. Esta es la realdidad y no hay nada que usted pueda hacer al respecto. Si usted tiene un niño que necesita una gran cantidad de atención, debería discutirlo con los otros niños. Explíqueles que su hermano o hermana necesita much atención. Tal vez puedan ayudar a su hermanO.

Conclusión

La rivalidad entre hermanos es parte de cada familia y juega un papel importante en el crecimiento de cada niño. El comportamiento de una persona adulta es resultado de sus relaciones con sus hermanos.
Su trabajo como padre es educar a su hijo para que puede funcionar como un adulto. Debe ayudarlos a aprender a relacionarse con otras personas en el futuro.

© Anthony Kane, MD

Anthony Kane, MD is a physician and international lecturer. Get TDAH ADHD Child Behavior and Treatment Helpfor your ADHD child, including ch

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