Comprendiendo el TDAH

TDAH ha sido caracterizado de una discapacidad que depende del ambiente. Las personas importantes en la vida de aquéllos que tienen TDAH necesitan entender que surgirán o disminuirán dificultades en relación a las demandas y expectaciones ambientales. A menudo surgen problemas en aquellos ambientes donde se espera que los niños sean vistos pero no escuchados, donde deben poner atención o utilizar auto-control. A menudo, cuando los niños con TDAH no satisfacen estas expectaciones, tratamos de cambiar a los niños en lugar de cambiar los aspectos del ambiente, incluyendo nuestras acciones y reacciones.

Los padres y maestros deben estar al tanto de los síntomas del TDAH y cómo éstos impactan la habilidad del niño para funcionar en el hogar, escuela, y situaciones sociales. Cuando los adultos presentes en la vida del niño comprendan la naturaleza del desorden, entonces podrán estructurar las situaciones para que el niño pueda comportarse apropiadamente y lograr el éxito. Recuerde, el niño que tiene dificultad con la atención, control de impulsos, y en la regulación de actividad física necesita ayuda y que lo animen para manejar estos problemas.

A través de la comprensión del desorden se logra cambiar la manera de considerar la conducta del niño. Este cambio establece la fundación para el uso efectivo de los otros componentes del sistema de manejo de TDAH.

Manejo de Conducta

La meta principal de toda estrategia para el manejo de conducta es de aumentar la conducta apropiada y disminuir la conducta inadecuada. La mejor manera de influenciar cualquier conducta es de ponerle atención. La mejor manera de aumentar la conducta deseable es de sorprender al niño comportándose bien.

La conducta se define como una o más acciones específicas. Para el manejo de conducta, muchos se concentran en las acciones pero en la realidad el manejo de la conducta es un campo mucho más amplio, el cual toma en cuenta que antes de que ocurra una o más acciones específicas existe algo que establece la base para el acto (llamado un antecedente ) y algo que sigue, lo cual anima o desanima la repetición del acto (llamado una consecuencia ). El manejo de la conducta involucra cambiar los antecedentes y consecuencias para que la conducta del niño cambie.

Ya sea en el hogar o escuela, los niños con TDAH responden mejor en un ambiente estructurado y predecible. En él, las reglas y expectaciones son claras y consistentes, y las consecuencias se establecen antes de tiempo y se cumplen inmediatamente. Las demandas son limitadas y las recompensas numerosas. Los elogios son frecuentes y los resultados negativos mínimos.

Los padres y maestros pueden cambiar los antecedentes y cultivar un ambiente que anima al niño a comportarse en forma apropiada a través del establecimiento de cierta estructura y rutinas, la preparación del niño para cambios de rutina, la disponibilidad de oportunidades para que el niño tenga éxito, el establecimiento de consecuencias antes de tiempo, y la anticipación de ciertas dificultades que pueden surgir. Cuando los adultos en la vida del niño cumplen con lo que han dicho que van a hacer, y lo hacen en forma consistente para que el niño comprenda que su palabra es de fiar, entonces le están proporcionando las consecuencias para animar al niño a seguir comportándose de forma apropiada, además de desanimar la conducta indeseable.

El manejo de la conducta es una destreza que requiere práctica--y paciencia. Para cambiar la conducta se requiere tiempo.

Los profesionales entrenados en el campo del manejo de la conducta a menudo utilizan cuadros para la modificación de la conducta. Los cuadros están diseñados para proporcionar al niño con una clara imágen de la conducta esperada. De esta manera, el niño tiene la oportunidad de decidir si va a cumplir con aquellas expectaciones o no. A través de las consecuencias proporcionadas por los padres o maestros, el niño percibe si su conducta es apropriada o no. Los cuadros proporcionan una alta motivación y le permiten al niño desarrollar un sentido interno de auto-control--específicamente, que él o ella puede comportarse de una manera apropiada.

Hay dos tipos de programas basados en los cuadros. 

(1) Economía con Fichas --En este sistema el niño gana fichas (dibujitos o estrellitas engomados) a través de la conducta apropiada. Las fichas pueden ser cambiadas por diferentes premios. 

(2) Costo de Respuesta --En este programa de cuadros el niño recibe fichas gratuitas. Estas se le van quitando a medida que el niño se comporta de manera inapropiada (por ejemplo, se sale del asiento, se distrae durante las tareas, etc.)

Los programas más efectivos utilizan ambos sistemas de cuadros y funcionan en base a dar y quitar. En este sistema de combinación, el niño recibe una ficha al comportarse apropiadamente y pierde una ficha al comportarse mal.

Para crear e implementar un cuadro para la modificación de la conducta, Ud. puede seguir las sugerencias siguientes:

•      Haga una lista de las conductas problemáticas o aquéllas que el niño necesita mejorar.

•      Seleccione las conductas a ser modificadas. Los padres (o maestros), con la participación del niño, revisan la lista de conductas problemáticas y seleccionan tres, cuarto, o cinco para trabajar de una vez. Las conductas seleccionadas deben ser aquéllas que ocurren diariamente como, por ejemplo, acostarse a la hora, hacer las tareas, o prepararse a tiempo para la escuela.

•      Diseñe un sistema de premios (Economía de Fichas, Costo de Respuesta, o una combinación de éstos). Los padres (o maestros) necesitan poner atención a la conducta del niño a través del día y recompensarlo con frecuencia cuando el niño se comporta apropiadamente. Al final del día las fichas pueden ser cambiadas por premios, tales como más tiempo en la cama, un juego con Mamá o Papá, o algún bocado favorito. Recuerde que la recompensa es efectiva sólo si tiene algún valor para el niño. Es posible que tenga que cambiar las recompensas a menudo.

Sobre el Castigo: Los niños con TDAH responden mejor a la motivación y refuerzo positivo. Es mejor evitar el castigo. Cuando sea necesario castigar, hágalo rara vez y con sensibilidad. Es importante que los padres y maestros respondan a la conducta inapropiada sin enojo y de una manera positivista. A estos niños se les debe enseñar a reemplazar la conducta inapropiada con una apropiada.

Sobre Intervalo ("Time-out"): Cuando el niño se comporta mal o fuera de control, "intervalo" es una manera eficaz de manejar el problema. "Intervalo" significa que el niño debe irse a una ubicación predeterminada por un corto período de tiempo. Es mejor utilizar un lugar que esté un poco alejado de la actividad, por ejemplo, se puede designar una silla específica como la "silla para el intervalo." La ubicación de ésta no debe ser un lugar que cause trauma, como el closet o subterráneo. El propósito de "intervalo" es de darle al niño la oportunidad de recuperar el control de sus emociones.

Un importante aspecto de "intervalo" es que el niño ya no tiene el privilegio de escoger dónde le gustaría estar ni cómo quiere pasar el tiempo. En general, el niño debe quedarse tranquilo durante cinco minutos. Los niños pre-escolares deber estar tranquilos por unos dos o tres minutos. Para los niños pequeños (de dos a tres años de edad), de 30 segundos a 1 minuto sería apropiado).

Medicamentos

Para muchos niños con TDAH los medicamentos han sido eficaces. Sin embargo, muchos expertos están de acuerdo que los medicamentos no deben ser la única forma de tratamiento. Esta es una decisión personal, la cual debe ser tomada tras la completa evaluación del niño y mucha consideración entre los padres y médico.

Los estimulantes son los medicamentos más recetados para el tratamiento de TDAH. Se cree que las siguientes drogas--Ritalin (la más común), Dexedrine, y Cylert-- estimulan la acción de los neuro-transmitores del cerebro, lo cual permite que el cerebro regule mejor la atención, impulsos, y conducta motor. En general, los medicamentos estimulantes de acción corta (por ejemplo, Ritalin y Dexedrine) producen efectos leves. Los medicamentos anti-deprimentes se utilizan para los niños que no pueden tomar drogas estimulantes.

El médico que receta los medicamentos debe explicar a los padres los beneficios y desventajas del tratamiento y, si es apropiado, debe incluir al niño en la discusión. La dosis se administra gradualmente, para que el niño reciba el mínimo necesario para lograr el mayor beneficio terapeuta. Los padres deben dispensar el medicamento tal como ha sido recetado y observar cuidadosamente la reacción del niño al medicamento. Tal observación generalmente incluye la participación del maestro o maestros del niño y se basa en el uso de escalas para clasificar la conducta. Los padres deben comunicarse con el médico cuan seguido sea necesario para determinar si el medicamento se está administrando al nivel apropiado para el niño y para discutir cualquier problema o pregunta.

Nota: Muchos padres y maestros han escuchado que las vitaminas, masaje quiroprácticos del cráneo, entrenamiento visual/ocular, tratamientos para las alergias, y las dietas sirven para el tratamiento de TDAH. Sin embargo, estos tratamientos no han sido recomendados por los expertos en TDAH por la simple razón de que los estudios científicos han demostrado que no son efectivos. Como cuidadores y defensores principales de su niño, los padres deben estar bien informados y proceder con cuidado al considerar tales tratamientos.

Intervención Educativa

Muchos niños con TDAH experimentan mayores dificultades en la escuela, donde una mayor atención y control de impulsos y habilidades motoras son requisitos para el éxito. Aunque TDAH no interfiere con la habilidad de aprender, sí interfiere con el rendimiento académico. TDAH es un problema de rendimiento académico. Cuando se hace poco o nada para mejorar el rendimiento académico del niño, con el tiempo éste exhibirá problemas de bajo rendimiento académico. Este bajo rendimiento académico no es el resultado de la inhabilidad de aprender sino los efectos cumulativos de una falta de importantes bloques de información y desarrollo de destrezas que se acumulan de lección a lección a través de los años escolares.

TDAH afecta generalmente al alumno en una o más de las siguientes áreas de rendimiento:

•      comenzar las tareas,
•      mantenerse enfocado en las tareas,
•      completar las tareas,
•      hacer transiciones,
•      tratar con los demás,
•      seguir instrucciones,
•      producir trabajo a un nivel normal y en forma consistente, y
•      organizar tareas de etapas múltiples.

Aquellas personas que enseñan o diseñan programas para estos alumnos necesitan identificar el área específica donde ocurren las dificultades del alumno. De otra forma, los valiosos recursos para la intervención pueden ser gastados en otras áreas que no son críticas. Por ejemplo, el niño con TDAH puede tener dificultades en comenzar una tarea porque las instrucciones no son claras, mientras que otro alumno puede comprender las instrucciones pero tener dificultades en hacer transiciones y, como resultado, quedarse detenido entre tareas. La intervención apropiada para el primer niño sería de concentrarse en asegurar que las instrucciones sean claras y ayudar al niño a comprenderlas. El segundo niño necesita ayuda para hacer la transición de una actividad a otra.

Mientras más pronto comiencen las intervenciones educativas, mejor. Estas deben ser comenzadas de inmediato cuando los problemas de rendimiento académico sean evidentes y no se deben atrasar simplemente porque al niño le va bien en las pruebas estandarizadas de rendimiento académico.

En el cuadro abajo titulado "Pautas para Intervenciones Educacionales" aparecen algunas sugerencias específicas para la intervención educativa.

Pautas para Intervenciones Educacionales

En seguida se encuentran algunas pautas generales para mejorar el rendimiento académico y social de los niños con TDAH en el ambiente escolar regular y de educación especial.

Proporcione al alumno con maestros con una actitud positiva, con fuerza de ánimo, y que solucionan los problemas de una manera altamente organizada. Los maestros que elogian y recompensan a los alumnos y que están dispuestos a hacer esfuerzos mayores para ayudar a los alumnos a tener éxito pueden traer enormes beneficios para el alumno con TDAH.

Proporcione al alumno con un ambiente estructurado y predecible. Como parte de este ambiente:

•      ponga las reglas a la vista
•      mantenga a la vista los horarios y tareas diarias
•      llame la atención a los cambios de horario
•      establezca horas específicas para tareas específicas
•      diseñe un lugar de trabajo tranquilo a ser usado de acuerdo a la necesidad
•      coloque al niño junto a compañeros que sirven de modelos positivos
•      planifique el estudio de ramos académicos para la mañana
•      proporcione descansos frecuentes y regulares
•      utilice aparatos para llamar la atención (por ejemplo, señales secretas, códigos con colores diferentes)

Modifique el plan de estudios. En muchos casos, los alumnos con TDAH pueden beneficiarse de la máxima "menos es más." Quiere decir que si el alumno demuestra proficiencia en 10 problemas, no es necesario asignar 20. Las modificaciones en el currículo también pueden incluir:

•      una mezcla de actividades de alto y bajo interés;
•      materiales computarizados de aprendizaje;
•      la simplificación y aumento de presentaciones visuales;
•      la enseñanza de destrezas para la organización y estudio;
•      el uso de estrategias para el aprendizaje tales como la mnemotecnia; y
•      el uso de referencias visuales para la instrucción auditiva.

Principios Adicionales de Remediación
Estas pautas fueron diseñadas por Sydney Zentall, Ph.D. (1991).
Para la Actividad Excesiva:

•      Trate de guiar la actividad hacia vías aceptables. Por ejemplo, en lugar de tratar de reducir la actividad del alumno, los maestros pueden fomentar un movimiento dirigido en los salones de clases cuando el movimiento no es disruptivo, o permitir que los alumnos se pongan de pie mientras trabajan en sus escritorios, especialmente hacia el final de la tarea.

•      Utilice la actividad como recompensa. Por ejemplo, para recompensar la conducta apropiada o un mejoramiento en la conducta del niño, el maestro podría permitirle hacer un mandado, limpiar el pizarrón, organizar el escritorio del maestro, u organizar las sillas en el salón de clases.

•      Utilice respuestas activas como instrucción. Las actividades de enseñanza que fomentan respuestas activas tales como el habla, movimento, organización, o trabajo en el pizarrón sirven para ayudar a muchos alumnos con TDAH, al igual que tales como escribir en un diario o pintar.

Para la Inhabilidad de Esperar:

•      Déle al niño la oportunidad de hacer actividades motoras o verbales como para substituir mientras espera. Esto podría incluir enseñarle al niño a continuar las partes más fáciles de la tarea (o tarea que sirve como substituto) mientras espera la ayuda del maestro.

•      Cuando sea posible, permita que el niño sueñe despierto o prepare planificación mientras espera. Por ejemplo, al niño se le puede permitir que dibuje o juegue con greda mientras espera, o se le puede guiar para que subraye o escriba instrucciones u otra información pertinente.

•      Cuando la inhabilidad de esperar se torna en impaciencia o una actitud autoritaria, fomente el liderazgo. No concluya que las declaraciones o conducta impul-sivas sean intencionalmente agresivas. Sugiera maneras o conductas alternativas (por ejemplo, que el alumno lea una frase o que le entregue papeles a los otros alumnos de la clase). Podría ser importante dejarle saber al alumno cuando una tarea va a resultar difícil o a requerir mayor control de su parte.

Para la Falta de Atención Necesaria para Completar Tareas o Actividades Rutinarias:

•      Disminuya la duración de la tarea. Hay muchas maneras de hacer ésto, incluyendo asignar la tarea por etapas a ser completadas a diferentes horas o asignar menos deletreo de palabras o problemas matemáticos.
•      Asegúrese que las tareas sean interesantes. Los maestros pueden aumentar el interés en las tareas permitiendo que los niños trabajen junto con sus compañeros o en pequeños grupos, con un proyector de altura, y combinando las actividades de mayor interés con aquéllas de menor interés. Haga un juego para que los niños revisen su trabajo y utilice los juegos para que aprendan de memoria el material rutinario.
Para No-cumplimiento y Falta de Completar Tareas:
•      Aumente en general el interés de las tareas y permita que el niño tenga la libertad de escoger entre ellas. Los maestros pueden permitirle al alumno con TDAH la oportunidad de escoger entre algunas tareas, temas, y activi-dades. Sería útil además que los maestros determinaran cuáles actividades prefiere el alumno y así utilizarlas como incentivos.
•      Asegúrese que las tareas caigan dentro de las habilidades de aprendizaje del alumno y su estilo preferido para responder. Hay una mayor probabilidad de que los alumnos completen las tareas si se les permite responder de diferentes maneras (por ejemplo, escribiendo las tareas a máquina, en el computador, o en cinta) y cuando la dificultad varía (no todas las tareas tienen el mismo nivel de dificultad). Es importante asegurar que la razón por la cual el niño no completa las tareas no sea por falta de organización.
Para la Dificultad en Comenzar las Tareas:
•      Aumente la estructura de las tareas y subraye las partes importantes. Esto incluye animar al niño para que tome notas, darle las instrucciones tanto escritas como verbalmente, dejarle saber en detalle las normas para un trabajo aceptable, y enseñarle como estructurar las tareas (por ejemplo, el tópico de las frases, títulos, tablas de contenido).

Para Completar las Tareas a Tiempo:

•      Anime al niño para que use listas y para que organice sus asignaciones (en cuadernos, archivos), escriba las tareas en el pizarrón, y asegure que el niño las anote.
•      Establezca rutinas para colocar y ubicar facilmente aquellos objetos que el niño utiliza a menudo tales como libros, tareas, y ropa. Los archivos con bolsillo podrían ser útiles en el sentido que un lado puede contener el trabajo nuevo y el otro lado el trabajo completado. Los padres del niño lo pueden animar a que establezca lugares para ciertos objetos (libros o tareas) en el hogar. Los maestros pueden animar al niño para que organice su escritorio o armario con placas y lugares para ciertos objetos.
•      Enséñele al niño para que, al salir de un lugar a otro, él o ella se pregunte, "¿Traje conmigo todo lo que necesito?"

Información obtenida de National Dissemination Center for Children with Disabilities (NICHCY) NICHCY
P.O. Box 1492
Washington, DC 20013
(800) 695-0285 • v/tty
(202) 884-8441 • fax
nichcy@aed.org

www.nichcy.org 

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