Una explicación sencilla ¿Qué es el TDAH?

A una persona se le diagnostica Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (también llamado TDAH) cuando exhiben comportamientos inapropiados en cuanto a atención, impulsividad y actividad o movimiento. Estos síntomas pueden no ser obvios o estar presentes permanentemente ya que pueden modificarse por situaciones familiares, técnicas aprendidas en la infancia, personalidad, inteligencia, etc.

Para simplificar, las características deben estar presentes desde la infancia temprana, deben impactar varias áreas de la vida cotidiana (escuela, trabajo, relaciones interpersonales, etc.), y no deben tener otras causas.

Las características del TDAH tienen causas neuro-biológicas y generalmente cambian a medida que el individuo se hace mayor. El TDAH no desaparece con la edad aunque los comportamientos o síntomas pueden no mostrarse de la misma manera o con la misma intensidad.

Aunque el término TDAH es una etiqueta, es una etiqueta importante. Esto se debe a que las características del TDAH definen quién eres y cómo ves el mundo. Por eso es importante entender que un diagnóstico de TDAH no es más que el primer paso en el descubrimiento de ti mismo.

Las personas sin diagnóstico, o aquellos que eligen no ocuparse de sus características, a menudo presentan lo siguiente:

- Baja autoestima
- Malos resultados académicos
- Abuso de alcohol y sustancias prohibidas
- Depresión
- Ansiedad
- Comportamientos obsesivo-compulsivos
- Fracasos laborales, de relación y maritales
- Comportamientos inapropiados y de alto riesgo incluyendo adicción al juego y al sexo.


Algunos mitos acerca del TDAH

Mito Nro. 1
Todas las personas con TDAH son hiperactivas

Realidad:
Se reconocen tres subtipos de TDAH:
- Con predominio de la impulsividad-hiperactividad
- Con predominio del déficit de atención.
- Tipo combinado

Sin embargo, aunque la hiperactividad es "externa" y fácilmente observable, muchos individuos con TDAH tienen hiperactividad "interna" que generalmente se siente como ansiedad o inquietud.



Mito Nro. 2
Las personas con TDAH sólo necesitan ser medicadas.

Realidad:
Aunque la medicación es importante, sólo es una parte del plan de tratamiento. La medicación por sí sola generalmente no alcanza.



Mito Nro. 3


El TDAH se pasa con la edad. El TDAH es un trastorno exclusivo de la infancia y adolescencia.

Realidad:
¡Cuando alguien tiene TDAH, toda su vida tendrá TDAH! Antes se pensaba que el TDAH se curaba ya que pocos adultos mostraban los mismos síntomas que los niños. Sin embargo ahora sabemos que los síntomas a menudo parecen diferentes cuando maduramos, o se "esconden" a través de mecanismos estresantes.



Mito Nro. 4
El tratamiento del TDAH con medicación inevitablemente lleva a la drogodependencia y/o las personas que hay abusado de drogas no deberían recibir tratamiento farmacológico.

Realidad:
Numerosos estudios y nuestra experiencia demuestran que la mayoría de los individuos con TDAH no desarrollan dependencia ni tolerancia a los estimulantes. Si parece haber una "dependencia", es la misma que tiene alguien corto de vista con sus lentes.

La pregunta más importante es qué pasa cuando la medicación no está disponible para alguien con TDAH. La repuesta es que es hay una mayor probabilidad de que se usen medicamentos mediante la automedicación.

Una persona que haya abusado de drogas, no debería tener problemas con la medicación para el TDAH siempre que sea tratado por un profesional apropiado.



© Ron Weinstein
Tthe Behavioural & Healthy Futures Group
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